Mitos sobre los gatos: supersticiones y el gato negro



Los gatos, simpáticas mascotas y compañeros del ser humano, han sufrido de innumerables persecuciones a lo largo de la historia. Víctimas de desprecio en muchas ocasiones, unas veces por supersticiones y otras por su temperamento, ya que el gato es introvertido de naturaleza, esta especie animal puede ser objeto de los más contradictorios sentimientos.


Pero no siempre el gato fue perseguido. En Egipto el gato era adorado y estaba considerado como la reencarnación de los dioses en el trance de comunicarse con los hombres y manifestarles su voluntad. Los gatos también eran momificados y todo aquel que se atrevía a matar un gato era acreedor de la pena de muerte.


Pero llegó la época en que los gatos cayeron en desgracia. La característica independencia del gato, junto con su testarudez y su afición al robo, unida al repentino aumento de su población en las grandes ciudades, y las creencias religiosas de aquel tiempo contribuyeron a su lamentable persecución, promovida por la ignorancia que dan las supersticiones.


Y se debe recordar lo que significa la palabra superstición, pues en ella está la base de todo. Superstición deriva del latín superstitio, que significa por encima de. Leyendo las definiciones de los diccionarios, superstición es una creencia extraña a la fe religiosa y contraria a la razón, o una creencia ridícula y llevada al fanatismo sobre materias religiosas, o una creencia irracional por la que se atribuye un carácter oculto o sobrenatural a ciertos acontecimientos, o una creencia o práctica no basada en hechos sino en el temor o la ignorancia de lo desconocido; también puede ser considerada como la credibilidad opuesta a la búsqueda de un conocimiento sólido y en forma más contundente, como una creencia o conocimiento falso.


Como se puede ver, todos los casos coinciden con el hecho de definir a las supersticiones como creencias que no se basan en la verdad. Y a su vez una creencia se define como una idea o pensamiento que se asume como verdadero, pero que puede no serlo. Todas las supersticiones tienen su base histórica en algún hecho que confirma su origen y también confirma su falta de validez, pero el desconocimiento de ese origen hace que los supersticiosos tomen como verdadero lo que de antemano se conoce que no lo es.


Por otro lado, otras versiones afirman que superstición deriva de superstes (sobrevivientes) Cicerón afirmaba que en un principio se llamaban supersticiosos quienes cada día hacían oraciones y sacrificios para que los dioses les conservasen la vida. Otra versión es que algunos guerreros, llamados superstes, sobrevivían a las batallas y por lo tanto estaban por encima de sus compañeros acaecidos en el enfrentamiento. Por lo tanto, se puede decir en resumen que una superstición es una falsa creencia que ha sobrevivido a través de las generaciones por la ignorancia de la gente, por lo que la persona que se dice supersticiosa se está diciendo a si misma: “tengo creencias falsas, pero asumo que son verdaderas”


Después de esta introducción, se podrá comprender por que la superstición basada en los gatos negros es completamente falsa, basándose para esto también en el conocimiento de su origen que se explicará a continuación. En la Edad Media (siglo XII-XIV), los gatos negros eran asociados con las brujas porque muchas de las mujeres que hacían brujerías adoptaban gatos oscuros como mascotas. Hasta llegó a decirse que los gatos mutaban de forma y ayudaban a las brujas a realizar hechizos. Obviamente, esto no era cierto. Por esto a los gatos se les consideraba símbolo del diablo y cuerpo metamórfico de las brujas. Se alentó de tal forma esta persecución que llegó a convertirse en espectáculo la quema de estos animales en las hogueras, promovido además por el Papa Inocencio III, que también los consideraba símbolos y representantes del mal.


En Francia, millares de gatos eran quemados mensualmente hasta que, en la década de 1630, el rey Luis XIII puso fin a esta vergonzosa práctica. Se reivindicó la existencia de los gatos debido a su habilidad para la caza de ratas, causantes de temibles y desoladoras plagas. Durante el siglo siguiente recuperó su prestigio y por su belleza sirvió como modelo para múltiples cuadros y esculturas.


De igual modo existe una leyenda que dice que un emperador chino tenía una hija que a su vez poseía un gato negro. Un día el gato se escapó y el emperador dio la orden de que al que se le atravesara el gato debía capturarlo, y en caso de no hacerlo, sería ahorcado. Se piensa que en parte ese puede ser el origen del temor que se atraviese un gato en el camino.


Las supersticiones también pueden irse adaptando a las diferentes sociedades. Actualmente la superstición que ha sobrevivido con el tiempo con relación a los gatos negros se ha modificado y tiene sus variaciones en las diferentes poblaciones. Por ejemplo, el gato negro puede traer buena o mala suerte dependiendo del lugar y la circunstancia de su encuentro: Se dice que el vaticinio es nefasto si se cruza en el camino de una persona de derecha a izquierda. También que pierde este carácter de maldad si tiene un lunar blanco en alguna parte del cuerpo.


En Europa y Norteamérica se considera que un gato negro trae buena suerte si camina hacia ti, pero si se aleja se lleva la suerte consigo. Lo mismo sucede si el gato se cruza de izquierda a derecha o de derecha a izquierda, considerado de mal agüero.


Por otro lado, unos dicen que el gato negro es portador de mala suerte, mientras que otras creen que la mala suerte la trae el color rojo.


Como se puede ver, las supersticiones son creencias sin fundamento, que tuvieron su origen en algún hecho en particular, pero que se generalizaron y transmitieron de generación en generación, pero sin ningún tipo de raciocinio. La realidad es que los gatitos negros son tan bondadosos y dignos de ser amados, como cualquier otro tipo de gato.


No obstante el paso del tiempo, los gatos aunque son amados por muchos, siguen siendo odiados por otros debido a mitos y supersticiones que todavía se tienen. Muchos de esos mitos se relacionan a diferentes creencias que se tienen con respecto a la transmisión de ciertas enfermedades. Estén pendientes porque la próxima semana trataremos el tema de la Toxoplasmosis, que desgraciadamente, también por desconocimiento, le ha costado la vida a muchos gatos.

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